Vale, creo que es indiscutible el hecho de que las mujeres tardan más en arreglarse. Eso no hay duda. Como bien dice, entre eyelines y coloretes (si eso se sigue usando) pierden un tiempo precioso. En cuanto al pelo. El cabello es ese punto de inflexión que marca las horas de preparación para -por ejemplo- una salida nocturna. A todas esas mujeres que se quejan del cuidado de su bella y frondosa melena decirles dos cositas simples. Cosita A: El pelo se puede cortar, no creo que en pleno S.XXI exista la creencia de que una mujer con pelo corto es peor o más fea que una con el pelo largo. Simplemente diferentes, con distinto atractivo. Costita B: También existen chicos con pelo largo, ¿que pasa? ¿ellos no tienen derecho a champú de frutas, acondicionador y plancha?
Y yo diría que algunos hombres, si tuviesemos que hacer lo que hacéis vosotras lo haríamos. Igual que somos son capaces de pegarse las palizas en el gimnasio para que luego cuatro rubias tontas les guiñen el ojo en la discoteca, y así tener cierta posibilidad de polvo esa noche. Que eso es otra cuestión, ¿por qué ponéis tantas pegas si luego os gusta más que a nosotros? ¡Dios mío! Supongo que será cosa de la especie, la evolución y el mítico cortejo machil hacia la hembra.
Lo peor no es el trabajo de conseguirlo (eso es divertido), ¡es la cantidad de cosas que piden después! ¿Creo que a algunas les dieron la boca para pedir en vez de para comer!
(K)